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Venezolanos, los nuevos migrantes al borde de la indigencia en Miami

Ante la situación política y económica de Venezuela, cada vez más venezolanos se ven en la necesidad de dejar su patria, aunque sea con extremas dificultades económicas

May 22, 2016 | 08:40 am

Miami, Notihoy, (Actualidad) – Enrique y Ana abandonaron Venezuela hace siete meses, huyendo de la persecución política y buscando “un mejor futuro” para su hijo de cuatro años. Ante la desesperación que sentían, decidieron dejarlo todo y emigrar con los bolsillos vacíos, portando solo una tarjeta de crédito con la posibilidad de $700, el monto establecido para un cupo viajero en el control de divisas del país suramericano.

Venezolanos en Miami se suman a pedido de Leopoldo López

La pareja, que habló con el Nuevo Herald con la condición de no revelar sus nombres, llegó a Miami sin conocer a nadie y con unos pasajes de avión que les había regalado un exjefe. Por suerte, un amigo conocía a alguien que tenía familia en la ciudad, contó Enrique. Fue este completo desconocido quien los recibió en el aeropuerto y les dio hospedaje en su vivienda de Homestead durante dos meses.

“Todos los días han sido días de milagros”, dijo Enrique, quien actualmente vive y duerme con su familia en el almacén del negocio en el que trabaja, donde tienen pocas comodidades.

La voluntaria Adriana Castellanos entrega unas donaciones a Alfredo Caizares y su esposa María Conchita Díaz, en unos de los almacenes de la organización Venezuela Awareness el viernes 13 de Mayo del 2016, en Miami.

La pareja y el niño duermen en un colchón de aire, pero lo más problemático es la hora del baño: con un envase plástico se van echando agua en el cuerpo desde el grifo del lavamanos. Como el baño no tiene desagüe, cada vez que terminan les toca recoger toda el agua que cae al piso, con un trapo y un balde.

Ana, la esposa de Enrique, estaba embarazada y recientemente perdió el bebé

Esta es una de las 100 familias venezolanas que han recibido ayuda desde enero de la iniciativa Raíces Venezolanas, un programa de la organización no gubernamental Venezuela Awareness que dona productos domésticos básicos a compatriotas en situación de carestía.

La fundadora de la ONG, Patricia Andrade, contó que comenzó el programa al ver la cantidad de venezolanos que están llegando a Miami en condiciones precarias.

“En este momento está llegando una nueva emigración de venezolanos que viene en situación de carestía (…) Lo que está pasando actualmente y que hemos visto es de venezolanos que duermen en un cuarto o en un warehouse (almacén) porque no tienen donde vivir, que se meten familias enteras en un cuarto y duermen en el piso”, dijo.

A causa de la creciente inflación y el control de cambio de divisas que rige en Venezuela, cada vez son menos los ahorros que los emigrantes pueden traer consigo o sacar del país cuando deciden buscar nuevos horizontes.

De acuerdo a un análisis del Centro de Investigación Pew-Tendencia Hispana, había 248,000 personas de origen venezolano residiendo en Estados Unidos en el 2013, de estos, el 69 por ciento había nacido en el país suramericano.

Venezuelan-Origin Population in the U.S., 1990-2013

Adicionalmente, se calculaba en el 2015 que un millón y medio de venezolanos, en su mayoría profesionales, ha abandonado el país, siendo Estados Unidos (con 260,000 personas) y España (con 200,000), los países que han recibido la mayor cantidad de ellos. Ese mismo año, una encuesta de Datanálisis revelaba que un 10% de los ciudadanos dijo que estaba realizando trámites para emigrar.

Las razones para irse de Venezuela van de la mano con la situación del país: los altos niveles de inseguridad, la crisis económica, que ha reducido el empleo formal y ha provocado la escasez de alimentos y medicinas. Para otros, el motivo es político ya que dicen haber sido perseguidos o intimidados por sectores del chavismo, por su participación o apoyo a las actividades de la oposición.

Aunque no hay estadísticas actuales sobre la inmigración de venezolanos, Andrade estima que ha aumentado significativamente desde principios de este año. De las 100 familias a las que ha brindado ayuda, la mayoría ha acudido a su programa a partir de abril y tiene uno o dos meses de haber desembarcado del avión.

Viviendo de la caridad

Todos los viernes, varias familias acuden a los almacenes que alquila Raíces Venezolanas en la ciudad de Doral en busca artículos donados, como cubiertos, vajillas, sábanas, almohadas, entre otros. Los más solicitados son colchones y cafeteras, comentó Andrade.

Luis Marcano con sus dos hijos pequeños, y Alfredo Cañizares junto a su esposa María Concepción, solicitaron colchones

Tras haber sido secuestrado durante tres días, Marcano llegó a Miami hace unos meses con su esposa y sus hijos, sin conocer a nadie. Vendió todo lo que tenía en su país y con el dinero compró el pasaje. Se quedó con menos de $2.000 que usó para comprar un vehículo y alquilar un apartamento pequeño, en el que duerme en el piso.

Al igual que Enrique y Ana, Alfredo Cañizares y su esposa huyeron del país por una persecución política. Vivían en Mérida y participaron en protestas junto a un vecino, Franklin Hernández, quien fue detenido en enero del 2015 por el Sebin luego de que el presidente Nicolás Maduro lo señalara en una alocución como el “cabecilla violento en Mérida, Táchira, Trujillo y Caracas”.

Aunque llegaron inicialmente a la casa de un familiar, recientemente lograron alquilar un apartamento pequeño en el que su hija de 14 años le había tocado dormir en un colchón inflable, por eso pidió ayuda al programa Raíces Venezolanas.

Patricia Andrade, presidente de Venezuela Awareness, junto a Juan Arevalo (de camisa negra), un venezolano buscando mediante la iniciativa “Raíces venezolanas”, en Miami.

Ante la pregunta de si regresarían a Venezuela, todos respondieron que en este momento no. Pese a las incomodidades con que viven, consideran que su situación es momentánea y el esfuerzo valdrá la pena para darle oportunidades en el futuro a sus pequeños.

Enrique dice que cuando llegue el día del cambio de gobierno, le gustaría regresar para a ayudar a reconstruir a Venezuela. Por ahora se preocupa principalmente por reunir dinero para poder enviar a su niño a la guardería.

“Si alguien piensa regresar (en este momento), que escuche mi historia y por favor que no tire la toalla, no desista”, dijo el venezolano.

Doricer Alvarado (izq.) entrega un donativo a Patricia Andrade, presidenta de Venezuela Awareness, para los venezolanos en situación de carestía en Miami.

Fuente: El nuevo Herald / Por: Johanna Álvarez

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